La escultura. Llena de grietas, de deformidades, de roturas. Yo soy la escultura. Soy un ser que, si te acercas mucho a ver de cerca, corres el peligro de salir despavorido. Aténganse de conocerme.
Si en la escultura, el desequilibrio venía dado por una serie de grietas, en mí, viene por..maldad.
"En este sentido, el mal no es una criatura nueva, algo espontáneo y real que exista en sí mismo, sino que es, por naturaleza, negación, una corrosión de la criatura. No es un ser sino una negación. Que la negación pueda ser tan poderosa tiene que conmocionarnos. Pero creo que es consolador saber que el mal no es una criatura, sino algo parecido a una planta parásita. Vive de lo que arrebata a otros y al final se mata a sí mismo igual que lo hace la planta parásita cuando se apodera de su hospedante y lo mata.
El mal no es algo propio, existente, sino pura negación. Y si me entrego al mal, abandono el ámbito del despliegue positivo de la existencia en favor del estado parasitario, del autocarcomerse y de la negación de la existencia."
El mal no es algo propio, existente, sino pura negación. Y si me entrego al mal, abandono el ámbito del despliegue positivo de la existencia en favor del estado parasitario, del autocarcomerse y de la negación de la existencia."
Pues eso. Amén.
Una vez he conseguido identíficar esto en mi naturaleza, ( producto de gran cantidad de hechos, pasados o muy pasados, procesos mentales que reconozco en mi interior, e incluso añadir leña al fuego arrebatando lo bueno de gente a la que realmente quiero, por las que daría cualquier cosa) he llegado a las siguientes conclusiones sobre mi, y mi modo de vida a partir de ahora: Puedo hacer dos cosas. Convertirme en una anácoreta de espíritu, o , por el contrario, seguir fiel a mi naturaleza interior. Elijo lo segundo, así pues, preparaos para conocer a una niña malcriada, maldita y furiosa.
Puesto que yo misma me autoinflingido la ocultación de mi ser durante años, opto por alcanzar el nivel de locura, desequilibrio, delirio y autodestrucción de la manera más insana (como ha de ser) rápida y molesta que mi cabeza a maquinado. Estos son mis planes (imaginen el resultado final de mis propuestas) de futuro inmediato para el delirium:
- Visionar, uno tras otro, 200.000 telediarios seguidos.
- Encerrarme dos meses en una habitación, con la dosis alimentaria justa de ensaladas isabel y la única compañía de un botellín vacío con una vela en la boquilla y una cara enfadada pintada en él. Mi amigo también ejercería de técnico de iluminación.
- Desmontar un Dvd y tratar de montarlo todo pieza por pieza en solo dos horas.
- Pasar una tarde de verano encerrada en un coche a la solana sin aire acondicionado. Temperatura ambiente :50º. Único compañero: tu madre, y no has ordenado el cuarto.
- Entrar en una secta.
- Drogas.Drogas.Drogas.Drogas.Drogas.Drogas.Drogas.
- 24 horas de escucha radiofónica a Jiménez los Santos.
- Intentar comprender el devenir de la existencia del ser humano.
- 24 horas de escucha de la siguiente canción : "somos balleneros, llevamos arpónes, más cómo en la Luna no hay ballenas cántamos canciones"
Se admiten propuestas distintas, comentarios de toda índole, y, si os place, hacemos hasta nominaciones. Me internaré, os corromperé y gustosa quedaré (cómo ha de ser).
Pues eso. Lo dicho anteriormente. Preparaos para conocer a una maldita niña malvada, muy cabreada y con ganas de joder(se).