domingo, 14 de noviembre de 2010

crash

Media botella de malibú, un par de porros de hierba, dos cervezas e incontables cigarrillos. Acabar en Atocha, en casa de un desconocido que te enseña su colección de discos, sus instrumentos, los libros de los Beatles y la biografía de Kurt Cobain. Un desconocido con el que te pasas dos horas colmándote a abrazos y caricias (y nada más), producto de una necesidad (de ambas partes) de dar y recibir cariño. Sin más...

2 comentarios:

  1. nunca está de más recibir abrazos de un extraño. Te calma, y no te sientes obligada, nO?


    Espero que todo vaya bien linda ^^

    Un bsito!

    ResponderEliminar