"Los primeros cuatro o cinco años de la vida de un niño bastan para que complete su preparación, esencialmente arbitraria, con relación a sus impresiones. Después, el niño comienza a asimilar sus experiencias y a no utilizarlas ya arbitrariamente, siguiendo los términos de su estilo de vida y de las leyes que lo gobiernan. Sus leyes gobiernan sus sentimientos, emociones, pensamientos y acciones, y para el resto de su vida. Ese, será su estilo de vida."
Alfred Adler
Somos, al fin y al cabo, una especie muy estática. La condición del hombre, que esta basada en sus experiencias (experiencias que en esencia han sido igual a lo largo de la historia), siempre es la misma. A veces me da la sensación de que evolucionar, hemos evolucionado debido a un movimiento de adaptabilidad, no de EVOLUCIÓN, CAMBIO, PROGRESO. Concibiendo estos términos desde el plano psicológico, no analítico.
Por que analíticamente, es evidente un cambio en la historia del ser humano. Pero desde el punto de vista psicológico, la humanidad no ha cambiado en esencia. Para nuestra desgracia y error.
Y reduciendo el campo de acción a nuestras propias relaciones, a nuestra propia historia, y no la universal, es lo mismo.
No cambiamos, no a habido nunca un cambio en esencia fuerte, y con esencia me refiero a nuestro propio modo de canalizar las experiencias que se nos presentan a lo largo de la vida. Deberíamos decir, para aclarar las cosas, que el que aboga por el cambio, suele ser una persona optimista, que concibe la vida del alma humana como un "llegar a ser" y no un "ser" a secas.
Es una persona orientada hacia un ideal final, un objetivo, una búsqueda a la que se enfrentan con persistencia, con valor, con vitalidad. Y por la que nunca, o casi nunca, dejan de luchar.
¿y que ocurre con la inmensa mayoría?
El resto no hayamos es camino porque absorvemos la realidad a traves de nuestros propios errores. Es obra de nuestra "creida" debilidad (que se convierte en real ya que la proyectamos a los demás, a todas nuestras decisiones, a todos nuestros actos), producto de una falta de confianza absoluta, de no encontrarse con el todo, o con los demás. El no encontrarte a tí mismo.
Y esa misma concepción te inavilita para llegar a formar parte de lo antes citado. Es decir, tu desconfianza contigo tiene su reflejo en una desconfianza por parte del resto, que se acaba traduciendo en una mayor alimentación de tu "des-ego".
Además, deberiamos resaltar que lo que suele decir el individuo respecto a su forma de ser, carece en absoluto de valor.
Con lo cuál, si lo pensamos con detenimiento, estamos influenciados por un autoengaño en toda regla: nuestra debilidad. Un espejo, una falsedad de la que somos prisioneros (bueno, todos somos presos inconscientemente, pero eso ya es otro tema), y que nos conduce al "no podemos hacer nada".
Y ese es precisamente nuestro mayor error, estar en posesión de esa idea, pensar, que nuestras capacidades se encuentran tan sumamente limitadas que no seremos capaces de superar las dificultades.
ERROR.
¿Qué concepción del mundo y de ti mismo hay que adoptar para sustituir/vencer a la falsa?
Eso se descubrira cuando nos ganemos a nosotros mismos. Y nos auto venzamos en la lucha contra nuestras limitaciones (creidas limitaciones).
Se tarda toda una vida en conocerte a tí mismo. Y el primer paso es ese. Lucha contra tus errores, sobre todo el de asimilar que eres débil o no valido, ese es un cristal falso, irreal y tu mayor enemigo. Vencete.
Como dijo en una entrada WHITE, parece que el ser humano sólo aprende a través del error, y a veces, ni eso. Pero se puede EVOLUCIONAR (no en esencia, si en concepción) gracias a TI MISMO. Pues lo dicho.
VENCETE.
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