
Perspectivas.
Hay varias formas de tomarse la vida, o, mejor dicho, cada humano tiene una visión sobre cómo funcionan las situaciones, las personas, un porqué y un cómo se esta desarrollando su vida.
La de más fácil explicación, y la que por parte del individuo requiere menos responsabilidad, es la del creyente.
El hombre de fé sabe que Dios nos tiene reservado a cada uno de nosotros unos designios a seguir, un fin.
El hombre creyente sabe que Dios, en su inmenso poder y sabiduria, les guiará inevitablemente hacía un resuelto final, este hombre religioso, por tanto, no intenta evitar ni imponerse ante este inponderable devenir.
Dios es el paradigma último de lo absoluto. No se puede combatir contra eso.
Luego tenemos otra concepción. La del destino ( que en el fondo no es más que un sucedaneo de fé para el ateo ). El destino es esa fuerza que te guía/conduce/dirige incuestionablemente al final de tu pélicula. Hay otras personas que entienden el destino cómo ese final propiamente dicho, no cómo una fuerza, sino cómo el resultado de todos los acontecimientos.
Es decir, tus elecciones sean cuales sean, el camino que estes recorriendo, sea cual sea, va a finalizar en tu destino, sea cual sea.
Luego esta la explicación más pragmática, científica y menos romántica de toda esta historia.
Todo, absolutamente todo, es un conjunto de acontecimientos circunstanciales, externos a tí y que se encuentran en el mismo espacio/tiempo que tú, imponiendo, inexorablemente, un condicionamiento sobre tí.
Estas circunstancias, conjugadas con tu decisión, desarrollan un verdad. Un hecho que a su vez produce más influencias externas, y así, paso a paso, se va configurando tu vida. Además, todo esto es mucho más estático de lo que parece.
Las inflencias externas influyen en tu personalidad, en tu interior, en tu modo de ver las cosas. Ese modo de ver la vida, te influye a la hora de tomar las decisiones, a la vez, estas decisiones condicionan los siguientes hechos, que son los siguientes condicionamientos externos. Que a su vez te condicionan. Si lo tradujeramos matemáticamente, todo en la ecuación seria A.
A=A.
Te autoalimentas. La pescadilla que se muerde la cola.
"La obsesión continua por el cambio, nos convierte en el individuo más estático que jamás haya existido"
E.S.
de dónde habrás sacado este tema, oye.
ResponderEliminarSabes que me quedo con el sucedáneo para el ateo, qué le voy a hacer, el mundo me hizo así.
PEro me gusta saber que, al menos, elijo los caminos. El final, nos guste o no, es el mismo para todos. SI eso está escrito, ¿porqué no el resto?