jueves, 25 de febrero de 2010

children are the only ones who blush

"La perfección será siendo el aburrido privilegio de los dioses, pero en éste universo, en éste universo jodido, cada noche será vivida como si fuera la última, y cada día como si fuera el primero."

Habrá que investigar acerca de la pereza que se asoma cuando debo relacionarme con alguien. Sí, debo, pereza y relación. La tarea de fingir que establecemos un vínculo maleable y frágil se me presenta cada día más copiosa y pesada. En éste caso fragilidad no es sinónimo de calidad, ni siquiera de vulnerabilidad.
Es sinónimo de eventual, de corrupción, de placebo emocional para no sentirnos solos. Pero para eso ya esta el tuenti, joder.
A mí no me molesta nada. Que conste. Que cada uno juegue con lo suyo cómo buenamente quiera. Yo creo encontrarme entre los que nos hemos dado cuenta de que siempre gana la banca, limitándonos a mirar y/o jugar por jugar (tampoco hay otra alternativa), lo que hace del juego una tarea inmensamente más aburrida.
Me refiero a las personas, no a la vida. Supongo que es parecido a la sensación que tienes de pequeño cuando comprendes que una película no es un hecho real captado espontáneamente por nuestros televisores (respecto a ésto, de pequeña estaba convencida que en todos los canales emitían exactamente lo mismo, que la televisión no era preparada, sólo recogía historias reales de las personas y todas nos mostraban lo mismo...por si acaso), sino que es algo demasiado preparado. Se pierde la magia.
Aunque reconozco que quizá sea un problema, no me gusta sentir pereza cada vez que tengo que sociabilizar. No.

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