
Es tremendamente complicado intentar mantener en tu cabeza la idea fija de alcanzar la armonía, realizarte cómo persona y vivir plenamente, a la vez que te desechas como persona en todos los ámbitos, dádote a la inercia autodestructiva de siempre. Es contradictorio la dejadez personal y la búsqueda de una vida plena.
No me gusta haber déjado de lado el afirmamiento de mi propia identidad y cuidado cómo persona.
Dije de ser espíritu libre...y mi libre voluntad destruye mis endebles construcciones internas.
Aún así, todavía tengo la ligera sombra de aquel día en el que vi mi vida futura con claridad pasmosa, y sin control sobre esa repentina y satisfactoria visión de mi futuro. Aquella que incorporó a mi mente palabras como : inestabilidad, futuro, plenitud, armonía, felicidad, descontrol, realización, descubrimientos, acercamiento humano, vida en la carretera, enormidad, fragilidad, vida salvaje, independencia, gato persa, fidelidad personal y perro gordo-baboso-mofletudo con problemas respiratorios.
Una vida que me niego a no materializar, y que, exceptuando mi presente desubicación y desconocimiento de mi misma, se me presenta extremadamente sugerente en todos los sentidos. Quién me tiene muy descubierta. Yo redescubriendome. Teniendo en las manos un suculento y completo abánico de posibilidades. Siendo libres para elegir hacia que puntito del horizonte hay que dirigirse.
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