
Semi-tumbada en la cama, con letargo mental, con sueño más que punzante, pero sobre todo con grandes limitaciones a la hora de ser capaz de disfrutar de lo que me rodea. Porque sí, se me estan acabando las brillantes ideas que proyectaban en mí un nuevo y sorprendente ánimo, empujandome hacía el hedonismo más plano pero más satisfactorio que podía. Digo plano porque se trataban de pequeñas insulsas banalidades que me animaban mínimamente. No experiencias en el sentido más estricto de la palabra.
Se me estan acabando las ideas. Incluso se me estan acabando las películas al alcance de mi mano.
"Apolo XIII", "Black rain", "Death proof", "El gran lebowski" (otra vez), "Sin City", "Chicago", "Love Actually", "Snatch cerdos y diamantes", seis capítulos de "perdidos", "Amacord" y " Sexo, Mentiras y Cintas de video" en tres días. Se me acaban las ideas, y yo nunca me he caído especialmente bien cómo para aguantar tanto tiempo conmigo misma, tarea en la que Crimen y Castigo no ayuda en absoluto por no decir que empeora la situación.
Pero se me acaban las externalidades. Alentador, porque hobbies que componían una herramienta más con la que llenar mi vacío ahora son medios de disfrute puro y duro. Y no significan más que otro granito de arena más.
Hay que agarrar lo que esta al alcance de tu mano y saborearlo. Ser consciente de tus opciones y querer explotarlas. Saber que la flexibilidad en el ánimo viene dada por tí mismo, no por un destino inexorable. Las circunstancias externas no son más que circunstancias externas, y la prueba de tu valor ante los golpes viene dada por tu visión respecto a ellas. No hablo de inhumanidad o insensibilidad, hablo de objetividad y optimismo. Quién decide, siente, actúa y piensa eres tú mismo, no lo externo. Quién debe aspirar a una mayor realización eres tú, por escarpado que se presente el muro a escalar.
Tu decides que hacer con lo que te rodea. Esto parece una oda al megalomanísmo. Pero tu eres quién tiene la libertad de elección respecto a lo que concierne tu ser, y sobre todo, respecto a tu ánimo para con lo que te rodee. Eso se llama "dominio o señorío del ánimo sobre las pasiones", que, según Laorusse, es la definición de libertad de espíritu.
Así que sí, se me estan acabando las ideas, las películas, noto cómo "se me va la pinza" progresivamente y mi sentido del humor se convierte en una mezcla de erraticidad y delirio. Me siento cómo un gato esquizofrénico en una piscina rodeado de rottweilers hambrientos y agresivos.
Y por primera vez me siento incapaz de darme más ideas con las que matar el tiempo, pero sí capaz de dominar mi ánimo y mis circunstancias.
Y sobre todo, de estar ánimada y feliz por que me da la real gana, no porque hoy por hoy lleve una existencia pasiva y aplatanada.
Conclusión : vivan los gatos esquizofrénicos y mojados al borde del descuartizamiento.
Hay que agarrar lo que esta al alcance de tu mano y saborearlo. Ser consciente de tus opciones y querer explotarlas.
ResponderEliminaralgo que recordar en todo momento, joder